Cómo comparar un crédito con otro

Actualmente tenemos una gran oferta de créditos personales y muchas veces elegimos sin preocuparnos demasiado porque aparentemente todos nos parecen iguales. Creemos que sabemos cómo comparar un crédito con otro si sólo nos fijamos en el monto solicitado y el valor de la cuota mensual.

En realidad, cómo comparar un crédito con otro involucra conocer y tener en cuenta otros valores o índices muy importantes, como ser la Tasa Nominal Anual (TNA), Gastos Asociados al Crédito (GAC) y el Costo Financiero Total (CFT).

Tenemos que aprovechar la gran diversidad de opciones y no limitarnos a un solo banco, a una sola oferta, a una promoción o incluso ni a un único tipo de crédito. Gracias a Internet, hoy es posible conocer las diferentes opciones para elegir el mejor o el que más nos convenga. Sólo tenemos que saber cómo comparar un crédito con otro.

Si bien es cierto que los créditos de grandes bancos suelen tener mejores condiciones que los demás y por supuesto que otras empresas financieras, exigen requisitos más altos.

Cómo comparar un crédito con otro

Cómo decíamos al comienzo necesitamos conocer algunos índices:

Comparando la TNA

También llamado Carga Anual Equivalente (CAE) se refiere a la tasa de interés total que el banco te cobra a lo largo de todo un año. Es la manera de medir cuánto costará el crédito en términos anuales, de ahí la importancia de incorporar este índice en cómo comparar un crédito con otro.

Hay créditos con tasa de interés fija o variable. También existen créditos con tasa de interés mixta o combinada en el cual se define una tasa fija por un tiempo y una tasa variable por el resto del plazo. Por supuesto que la tasa fija es más seguro, aunque la tasa variable tienda a ser menor.

Comparando el CFT

Este valor está expresado en porcentaje y es el índice más importante en cómo comparar un crédito con otro. Porque no solamente incluye la tasa de interés sino que también toma en cuenta otros gastos adicionales conocidos como Gastos Asociados al Crédito (GAC). En esta sección se toma en cuenta los gastos de apertura de cuenta, gastos de evaluación crediticia, gastos de otorgamiento, gastos de envío, gastos de mantenimiento de cuenta, impuestos, gastos de seguros que se contraten con el préstamo de manera automática o no, etc.

Finalmente podemos obtener el Costo Final del Crédito (CFC), que es el monto total a pagar por el crédito solicitado. Es decir, la sumatoria de todas las cuotas. Con este número final podemos comparar los distintos créditos y elegir el más conveniente para nosotros.

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